sábado, julio 30, 2005

La historia de Ana (Capítulo IX)

Capítulo anterior en http://sientateamilado.blogspot.com/

El día había transcurrido entre risas, juegos, y algún que otro lamento y lágrima por parte de Inés. Por más que Humberto y Laura habían intentado entretenerla con sus tonterías, en el fondo de su corazón estaba la preocupación. Era lo suficientemente mayor como para darse cuenta de todo lo que ocurría en su casa, conocía perfectamente por lo que estaba pasando su madre, sentía rabia y asco hacia ese ser que hacía llamarse "padre", pero no tenía ni edad ni posibilidades para encontrar una solución factible. Así que allí estaba ella, en la casa de unos desconocidos, haciendo como que los esfuerzos de la pareja por divertirla tenían efecto, a pesar de que siempre había algún momento en que disimular se hacía imposible.

Casi inconscientemente su mirada se fijaba en el teléfono del hogar, deseaba con todas sus ganas que comenzase a sonar, aunque sabía que si lo hacía sería por parte de la policía, y eso no garantizaba que fuesen buenas noticias. Si su madre supiese al menos que ella se encontraba en casa de la vecina..., pero cuando llegaba hasta ese punto del pensamiento era cuando rompía a llorar... ¿qué sería de Ana? ¿porqué su casa estaba vacía y sin rastros de violencia?

Pasaron dos días sin tener noticias, dos días en los que la esperanza de Inés se fue gastando poco a poco, y dos días en los que las ganas de sonreír, aunque fuese solamente por hacerse la fuerte, ya se habían apagado.

Estaban comiendo, Humberto había preparado spaguettis con bonito y tomate, su plato fuerte, y el plato preferido de Inés, en un intento por hacerla comer algo ya que había perdido todo el apetito y no era para menos. Estaban a punto de sentarse a la mesa cuando sonó el timbre, tanto tiempo esperando a que el teléfono demostrase vida, y al final era el timbre de la puerta quien despertaba de nuevo la esperanza de nuestra pequeña protagonista. Laura fue apresurada a abrir, mientras Humberto abrazaba por detrás a Inés intentando transmitirle fuerza y calma.

Dos hombres vestidos de uniforme se presentaron, aunque no era necesario, eran los dos mismos policías de aquella fatídica mañana; como olvidar sus rostros, como olvidar sus voces, y como olvidar aquella horrible sensación de tragedia que nuevamente golpeaba sus mentes.

- Inés, hemos encontrado a Andrés, el novio de tu madre. Está bien, de tu madre aún no sabemos nada, pero creemos que Andrés tiene que saber algo de ella y ahora mismo nuestros compañeros le están interrogando.

Inés no sabía si sonreir o llorar, se supone que era una buena noticia en parte, pero quien sabe, ¿porqué Andrés y su madre no estaban juntos? tal vez le hubiese pasado algo, tal vez Mario la tenía secuestrada o tal vez algo mucho peor que no quería mencionar ni para sus adentros.

- Señores, ahora tenemos que hablar con ustedes en privado, por favor - Dijo uno de los policías a Humberto y a Laura.

Inés se quedó sorprendida, ¿qué tenían que ocultarle? Era menor de edad pero no era tonta, tenía más derecho a saber que pasaba que cualquiera de sus anfitriones.

Humbero, Laura y los dos agentes pasaron al salón y cerraron la puerta. Se sentaron cómodamente en el salón y comenzaron a hablar.

- Verán... Hay algo más... Hemos encontrado a Mario, el padre de la niña, muerto, creemos que han sido Andrés y Ana los responsables, aunque aún es pronto tenemos indicios que parecen suficientes.

- Pero.. ¿cómo? uffff, no puede ser.... - Era todo lo que alcanzaban a vocalizar tanto Laura como Humberto.

- Por favor, no digan nada a Inés, puede ser vital en nuestra investigación, la madre intentará ponerse en contacto con ella, y si es así seguramente les cuente algo, necesitamos su ayuda.

- ¿Qué? Yo no puedo hacer eso, no puedo engañar a Inés, confía en nosotros - Dijo Laura con lágrimas en los ojos.

- Está bien, entonces nos la llevaremos. Además, tal vez no fuese buena idea que siguiese con ustedes, no sabemos como de peligrosa puede ser la madre dadas las circunstancias.

- ¿Pero qué dicen? Ese hombre la hubiese matado de no haber sido al revés!!! si lo hizo seguramente haya sido en su defensa, ¡¡¡no pueden llevarse a Inés ahora!!! - Gritó Humberto con rabia.

- No podemos confiar en ustedes, no están dispuestos a colaborar y no podemos jugar con este asunto, un asesinato es algo muy grave. - Decían ambos agentes mientras se levantaban y se disponían a abrir la puerta del salón.

Entonces apareció el rostro de Inés empapado en lágrimas mirando a todos y cada uno de ellos fijamente, sin saber qué hacer o qué decir.....

Eva está de vacaciones, así que turno nuevamente para Victor que tiene ganas de continuar la historia :) en http://sientateamilado.blogspot.com/

2 Comments:

Blogger Victor said...

Bien bien cada dia la hacemos mas rapido y cada dia mas enganchao a la historia ,a ver ahora Eva le dara mil vueltas a la tortilla y me lo po0ndra jodidisimo jejeje
noraguena lau

15:38  
Anonymous Coco said...

Jejeje pila largo eh, creo que va a batir records. En fin a ver cuando lo pase al pdf en cuanto queda, pero yo creo que batira records sin duda xD. Siempre digo lo mismo pero ye la verdad, muy guay la historia tb, y ademas con poco trabajo pa mi xD.

Un saludin

16:03  

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